Aprende a gestionar el estrés laboral

estrés en el trabajo

En algún momento de nuestra vida laboral todos hemos sentido estrés. No tiene que ver con ser más feliz o menos en tu trabajo, aunque si es verdad que las razones más comunes de estrés laboral están relacionadas con aspectos negativos de nuestro trabajo. No sentirse bien remunerado, sentirse estancado por falta de oportunidades para crecer laboralmente, realizar un trabajo que no te motiva o no tener apoyo de superiores o compañeros son algunas de las razones que pueden provocarnos situaciones de estrés. La principal, es sentir que no somos capaces de hacer frente a las exigencias de nuestro puesto de trabajo, ya sea por tiempo o por forma. Os proponemos unas sencillas pautas para controlar las situaciones de estrés que nos suceden a diario en nuestro puesto de trabajo.

Que sea laboral no significa que nos dure ocho horas al día. Una vez que nuestro cuerpo entra en la espiral del estrés lo llevamos en todos los aspectos de nuestra vida, por eso hay que buscar la solución al problema en el conjunto de nuestro día a día y no sólo en nuestras horas de trabajo.

Empieza el día descansado. Parece un tópico, pero comenzar el día después de haber dormido bien y despertándonos con tiempo suficiente para todo lo que tenemos que hacer antes de llegar al trabajo hace que comencemos la jornada con más calma y que nuestro día tenga más papeletas para ser mejor.

Organiza el trabajoOrganiza tu día. Ten claro lo que es importante, lo que es urgente y lo que puede esperar. Haz una lista con todo lo que tienes que hacer y ve añadiendo lo que va surgiendo a lo largo de la jornada. Marca las tareas que es imprescindible que se queden hechas hoy y las que pueden esperar a mañana. Así podrás salir con la tranquilidad de no dejar sin hacer algo que no podía esperar y tienes un control real de cuándo puedes terminar tu jornada.

Cuidado con los ladrones de tiempo. Una vez que pierdes la concentración es muy complicado recuperarla. No dejes que llamadas, mails o visitas sin relevancia te despisten de lo que haces en cada momento. Puedes hacerlo más tarde. La mensajería instantánea y las redes sociales pueden hacer que nos dispersemos de nuestras tareas. Aprovecha los ratos de descanso para ponerlas al día y de esta manera no te roben tiempo de ser productivo.

Aprende a decir NO.  Es algo difícil, pero muy sano. Aceptar todos los encargos, o dejarse liar por cosas que son innecesarias es improductivo y al final termina ocasionándote tener que echar horas extras por no tener tiempo para las cosas que si son necesarias.

Desconecta. Una vez que termine tu jornada laboral tienes que aprender a desconectar. No llevarte los problemas a casa si no los vas a poder solucionar allí. Haz deporte, para despejar la mente y procura disfrutar de familia y amigos, para no olvidar lo verdaderamente importante: Tú.

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