Cómo mimar la relación con nuestros clientes

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Algunos de los factores por los que se pierden los clientes son: indiferencia, mala atención del personal, la pérdida de tiempo que podemos ocasionarle, la falta de resultados, etc. Y tengamos muy presente que no solo la atención al cliente es cosa del equipo comercial, es cosa de todos los integrantes de la empresa, desde el saludo de la persona que está en la recepción, la llamada contestada por la secretaria, la gerencia o el personal de limpieza. Todos representan a la empresa.

El cliente es el que está ahora en el centro de las acciones de marketing. Debemos mejorar de forma constante en nuestra relación con los clientes que ya trabajan con nosotros, ya que en algunas ocasiones tendemos a cultivar más la captación de nuevos contactos que a cuidar a los que ya lo son. Compartimos algunas reflexiones que nos ayudan a construir relaciones duraderas y positivas con nuestros clientes:

La confianza y sinceridad. No vendas jamás lo que no eres. Hay que ser transparentes. Una de las cosas que más valoran los clientes es la sinceridad. Si no podemos abordar un determinado trabajo o los plazos de entrega no son alcanzables, debemos decirlo sin ninguna duda, no le hagamos perder el tiempo.
Sus objetivos deben ser los tuyos. Involúcrate con tu cliente, trabaja codo con codo y conviértete en uno más de su equipo. Solo trabajando juntos en la misma dirección se consigue llegar a la meta. Y esa debe ser la tuya, marcarte sus objetivos como propios te ayudará a visualizarlos y a conseguirlos de forma realista.
Construye relaciones duraderas. En nuestro sector es fundamental conocer en profundidad a nuestros clientes, sus necesidades, productos y servicios, solo desde ese conocimiento podremos hacer un trabajo de marketing y comunicación efectivo. Estas relaciones se construyen día a día, trabajando en equipo, convirtiéndonos en compañeros de trabajo.
Contacto continuo. Nuestra labor es mantenerles informados no solo sobre los resultados de los servicios que nos han contratado, sino también del curso del mismo. Es importante que tengan informes de forma frecuente donde plasmemos las novedades o incidencias de nuestro día a día con ellos. Esto les ayudará a tener una “fotografía” de la buena marcha del servicio y les ahorrará tiempo a la hora de tomar decisiones.
Evaluación y mejora. No tengas miedo a preguntarles qué estás haciendo bien o mal. Preguntemos a nuestros clientes por su grado de satisfacción sobre nuestro trabajo, de esta forma averiguaremos qué es lo que necesitan y quieren de nosotros, nos dará la oportunidad de detectar posibles errores y de corregirlos.

Debemos crear una experiencia positiva con nuestra marca, cuidarles y demostrarles su importancia para nosotros. En una empresa pequeña como la nuestra este cuidado de las relaciones con nuestros clientes es una de nuestras ventajas competitivas. Somos una empresa cercana y con gran disponibilidad. Cultivamos las relaciones a largo plazo y otorgamos una gran importancia a la relación y atención al cliente.

Esta filosofía y el cumplimiento de sus objetivos, nos ha llevado a mantener una cartera fiel de clientes durante estos años, que nos recomienda de forma continua.

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