Emprender para mi

EMPRENDER-PARA-MI

Hoy en día la palabra “emprender” está en boca de todos… Y no es para menos, somos muchos los que estamos preparados para dar lo mejor de nosotros y muy pocos dispuestos a ceder un espacio en el que crecer y hacer crecer. Todos podríamos señalar a más de un culpable, pero eso poco importa, porque la experiencia nos dice que cuando quieres algo, tienes que dedicar tus esfuerzos en ello y dejarte la piel para conseguirlo. Emprender es creer en ti.

Cuando nos planteamos la posibilidad de crear nuestra propia agencia, tanto Bea como yo nos hicimos una pregunta “ Por qué emprender”. Motivos personales había muchos: crecimiento profesional, conciliación de la vida laboral y familiar, necesidad de estabilidad… Pero lo que de verdad nos movió a crear Bualá fue la convicción no sólo de querer hacerlo mejor, sino de saber que podía hacerse. Emprender es creer una idea.

Para mi, emprender no ha sido fácil. Para nadie lo es, porque cuando creas algo, lo creas a tu imagen y semejanza. Tus valores, tus deseos, tus manías, tus actitudes hacia la vida, tus miedos, tu forma de enfrentarte a las circunstancias… Todo lo que eres determina cómo será tu empresa, por ello emprender es un viaje alucinante hacia el interior de uno mismo que todos deberíamos hacer al menos una vez en la vida.

En esta aventura, la comunicación con tus compañeros de viaje es imprescindible. En el matrimonio Bualá que formamos mi amiga, socia y compañera Bea, y yo, hemos dedicado muchas horas a hablar, a entendernos, a contraponer opiniones, a llegar a acuerdos, a reirnos y a conocernos… Y no es fácil, todos sabemos que las relaciones son complicadas, por eso uno tiene que estar dispuesto a escuchar, a expresarse y a aprender de los demás. En Bualá, nuestros clientes ven a dos chicas distintas, pero cuando hablan de Bualá hablan de una personalidad que no se entiende sin una de las dos. Y eso es porque emprender también es aprender y compartir.

Cuando dices que tienes tu propia empresa todo el mundo dice “¡Mola! ¡Tu propio jefe!”. A veces una tiene la sensación de que la gente piensa que ser tu propio jefe es un chollo: no vas a trabajar si no quieres, chapas la oficina un día porque sí, te coges puentes y en definitiva, haces lo quieres. Pero la realidad es bien distinta. Cuando uno emprende trabaja más que nadie, se da a su empresa, no hay horarios, ni distinciones, da el 100% de sí mismo a cada momento porque lo que ocurra dentro de ella, lo bueno y lo malo, es responsabilidad suya. Cuando te equivocas lo haces tú, por eso emprender también es aprender a ser “jefe” y permitir la equivocación pues ella siempre te hará mejor.

Si me preguntasen “¿Lo volverías a hacer?” , no me cabe duda que siempre contestaría “ ¡Sí! ¡Siempre! ¡Antes! ¡Y con Bea!”, porque en Bualá la aventura de emprender siempre está servida ¿Quieres unirte a ella? 😉

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