Vivir en la oficina no te hace más productivo

Vivir en la oficina no te hace más productivo

09-06-2021

Es lamentable que ni me planteara ser madre hasta que emprendí. La tónica general en el mundo publicitario hacía (y hace) de la maternidad algo impensable, especialmente, por las jornadas maratonianas que no me dejaban tiempo para nada más. 

Eso del horario flexible, que me permitiera hacer cosas tan simples y normales como ir al médico o al banco, tampoco era algo planteable. Y, para más inri, cumplir con mi horario laboral estaba mal visto… 

Hablo en pasado, no porque ya haya dejado de suceder, sino porque ha dejado de sucederme a mí y a mi equipo. Con Bualá tuve claro, que cuidaría tanto de mis clientes, como de mi compañeros. 

Tenemos interiorizada la creencia, de que para medir la productividad, hay que medir las horas que se dedican en el puesto de trabajo, y esto es un error.

He tenido compañeros que se pasaban el día frente al ordenador durante muchas, muchas horas. Eso sí, haciendo compras online, chateando o viendo series. De modo que aquí la productividad, cortita. También me he encontrado con compañeros que cumplían estrictamente con su horario y que eran muy productivos en sus puestos.

Que equivocados estamos, si para medir la productividad de nuestros empleados, nos centramos en que cumplan el horario o echen horas de más, porque sí, porque es lo que hay que hacer y si no, ahí está la puerta.

En Bualá la flexibilidad de los horarios es algo muy importante. Cada miembro de nuestro equipo tiene claro sus objetivos y funciones, y sabe que dispone de total libertad para organizar su trabajo como considere.

Marcar objetivos claros contribuye a que no haya dudas sobre qué, cómo y cuándo realizar una tarea concreta. De esta forma, se traza un mapa que guiará al equipo hasta la meta, sin estrés, y cumpliendo igualmente los plazos.

Esta visión no solo aporta flexibilidad y calma a la hora de hacer las tareas, sino que también, contribuye a que los clientes valoren los tiempos de cada proyecto. Y así, esta profesión no sea considerada un “pinta y colorea” o propia de darle a un botón del ordenador y encontrarte hecho el trabajo, sin esfuerzo. 

Cuando emprendí con Bualá tuve claro que mis clientes respetarían nuestros plazos de trabajo, y más aún tuve cristalino, que mi equipo no echaría ni un minuto más del tiempo para el que se les contrate. Y casi 10 años después, así sigue siendo.

Así que si tanto si acabas de montar tu negocio, como si ya llevas tiempo en él, anímate a marcar objetivos claros y alcanzables que motiven a tu personal, y que les ayuden a tener autonomía a la hora de desarrollar sus tareas.

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